Todavía no están lejos los días en que pensábamos que la Iglesia era el templo, o que eran los sacerdotes y las religiosas.  Los laicos se sentían cristianos de segunda, a ellos les correspondía sólo escuchar, ser enseñados y obedecer.

 

El Concilio Vaticano II (1962-65) nos enseñó que la Iglesia somos todos, pero además que la Iglesia es Dios en medio de su pueblo.  Así la Iglesia esta compuesta de dos elementos uno divino: la Santísima Trinidad y otro humano: todos los que viven según su conciencia y según el Evangelio, muchos de ellos bautizados.  Así la Iglesia es un misterio, es decir,  Dios en, entre y con nosotros, el espacio y expresión de la presencia de Dios en el mundo.  

 

Los Obispos en Aparecida han recordado esta verdad que nos ha liberado, pero también nos ha comprometido y la han hecho avanzar.   ¿Por qué la Iglesia es misterio de comunión?    Primero porque Jesús llamó a sus discípulos y discípulas para que estuvieran con él y formaran una familia nueva, en la que los lazos del parentesco humano no contaran tanto, sino más bien el aceptar el proyecto de Dios y el trabajar por él.  Es decir, que a esta familia no se entra por la descendencia humana, sino por la decisión libre de vivir como Dios quiere, de vivir como hermanos y hermanas entre los humanos y de vivir como hijas e hijos de Dios. Esta fue la gran misión de Jesús enseñarnos a vivir así.  Este grupo de discípulos y discípulas formando familia nueva con Jesús es la semilla de una nueva humanidad, por eso, la Iglesia o es comunidad o no es Iglesia de Jesús.

 

Pero además la Iglesia es comunidad porque es el pueblo de Dios.  El no ha querido salvar a la humanidad, tomando a las personas individualmente, sino en racimo.  La salvación se nos ofrece en la Iglesia y por medio de la Iglesia.  Por último, y es la razón más fuerte de que sea misterio de comunión, la Iglesia es la expresión visible de la comunidad trinitaria de Dios.  Esto es Dios ha querido vivir en medio de su pueblo y ha querido renovar el mundo a través de la Iglesia.  La imagen visible, terrena de la Trinidad es la Iglesia.

 

Es por esto que la fe se vive en comunidad.  Se nos ofrece en comunidad. Por el bautismo entramos a la comunidad de Dios y se nos da el Espíritu Santo que nos hace llamar a Dios Papá.  Además se vive en comunidad, porque sólo así podemos amar a Dios y a los demás. La Iglesia tiene que dar testimonio del amor de Dios en sí y a todos nosotros.  ¡Buena tarea le ha dejado Jesús a sus discípulos!  Por este amor, la Iglesia goza de una fuerza atractiva que invita a las personas a vivir en ella.  La Iglesia no crece por proselitismo, sino por atracción y ésta es el testimonio del amor.

 

¡Cuánto mal se hace cuando hay divisiones y escándalos en la comunidad cristiana!  Los miembros se enfrían y se alejan de ella.   Así lo reconocen los Obispos en el documento de Aparecida.  Los que dejan la Iglesia no lo hacen principalmente por cuestiones doctrinales, es decir, porque les atraigan más las creencias de los otros grupos religiosos, sino porque buscan una vivencia más comunitaria, que no encuentran en la Iglesia católica.  Buscan respuestas a sus inquietudes, buscan aceptación, apoyo en sus problemas y esto no lo encuentran en la comunidad cristiana católica.

 

Por esto los Obispos señalan que, para vivir la Iglesia, misterio de comunión, hay que reforzar cuatro aspectos:

 

1.       La experiencia religiosa.  En la Iglesia se debe ofrecer la posibilidad de un encuentro personal con Cristo, a través del anuncio de su mensaje y el testimonio personal.  Muchos bautizados viven alejados porque no han experimentado este encuentro personal, vivencial con Jesús. Se les han ofrecido costumbres religiosas, normas, mandamientos, leyes, pero no este encuentro que los transforme.

2.      La vivencia comunitaria. La Iglesia debe estar constituida por una red de comunidades cristianas en donde todos los miembros sean acogidos fraternamente, se sientan valorados, visibles y eclesialmente incluidos. Donde se viva la solidaridad, el compartir lo que se es y lo que se tiene. En donde ser hermanos y hermanas no sea una palabra únicamente, sino sobre todo una realidad.

3.      La formación integral. El discípulo se caracteriza por la disposición a aprender del maestro.  Para poder ser mejor discípulo es necesaria la formación, es decir, profundizar en el conocimiento de la palabra de Dios, de los contenidos de la fe y en la experiencia de seguimiento de Jesús.  La formación es la única manera de madurar la vivencia de la fe. Es necesario ofrecer espacios de formación a los que puedan acudir como a la escuela de Jesús

4.      El compromiso misionero en toda la comunidad. El que es discípulos de Cristo, aprende de él la entrega a la misión.  Ese es el objetivo para el cual El llama a sus discípulos y discípulas. La Iglesia debe salir al encuentro de los alejados, se interesa por su situación, a fin de reencontrarlos e invitarlos a revivir su fe.

 

El no reforzar estos elementos hace que en la Iglesia de América Latina y el Caribe haya tantos alejados cuya fe no resiste los ataques del mundo, porque es una fe reducida a tradiciones, a una serie de normas y prohibiciones, a prácticas devocionales, a adhesiones a unas verdades de la fe y no a todas, a una participación ocasional a algunos sacramentos, a una repetición de doctrinas y moralismos que no cambian la vida de los bautizados. Si la Iglesia se preocupa por vivir la comunión en el amor, se convertirá en escuela y casa de comunión.

 

En este esfuerzo por vivir la comunión en el amor, las Comunidades Eclesiales de Base han dado un testimonio muy claro llegando en muchos casos hasta el martirio.  Ellas han permitido al pueblo tener un conocimiento mayor de la Palabra de Dios, al compromiso social en nombre del Evangelio, al surgimiento de nuevos servicios laicales y a la educación de la fe de los adultos. Ellas han sido una de las grandes manifestaciones del Espíritu en la Iglesia en América Latina y el Caribe después del Vaticano II. Son espacio donde se aprende la entrega generosa incluso hasta la entrega de la vida.

 

JOSE SANCHEZ SANCHEZ

 

 

 

About these ads