UNA MIRADA AL CAMINAR DE LA IGLESIA EN EL 2008
En la historia humana y, por tanto, de la iglesia, hay acontecimientos que son relevantes y que tienen repercusión en la vida de los pueblos. Son a los que se hace referencia cuando se quiere hacer un balance de una nación o de la Iglesia. Al llegar al final del año 2008, es conveniente resaltar estos acontecimientos y señalar cuáles son las razones por las que son relevantes. En la vida de la Iglesia, se pueden señalar acontecimientos de dimensión universal, continental, nacional, diocesana.
- El primero de ellos es lo que algunos han llamado “La salida silenciosa de la Iglesia”. Son muchas las razones por las que muchos, sobre todo jóvenes, están dejando la práctica religiosa de su fe. Algunos salen para integrarse a otras denominaciones cristianas o movimientos religiosos, otros para ingresar a otras religiones, pero los más para engrosar las filas de los que han perdido la fe. Esto responde al movimiento de secularización que es connatural a la cultura de la modernidad, pero también a que como dice el documento de Aparecida: Al salir, no lo hacen por razones doctrinales, sino vivenciales, pastorales, porque no encuentran en la Iglesia respuestas a sus aspiraciones (DA 225). En algunos países como los europeos esta salida ya no es insignificante, sino que son más bien mayoría aquellos para quienes Dios y la Iglesia ya no tienen un lugar significativo en sus vidas.
Esto debe de llevarnos a los creyentes católicos a un serio examen de conciencia para encontrar las raíces de esta falta de testimonio y de motivación para invitar a otros a vivir nuestra experiencia. Hemos caído en la rutina y nos importan más las prácticas devocionales, que muchas veces no tienen nada que ver con la fe, que la vida vivida según los valores del Evangelio; muchos han llegado a ser cristianos sólo superficiales y a vivir un cristianismo gris que a nadie entusiasma.
- La recepción del Documento de Aparecida es otro acontecimiento relevante en la vida de la Iglesia en este año 2008. La V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y Caribeño ha logrado despertar la esperanza en una nueva época en la Iglesia. Muchos pensaban que sería un evento que no llegaría a grandes intuiciones y acuerdos. Pero el hecho de haber retomado la Tradición eclesial y teológico-pastoral latinoamericana en sus grandes intuiciones: el método de Ver, Juzgar, actuar; la opción evangélica por los pobres, la centralidad del Reino de Dios, el seguimiento de Jesús y el discipulado, las Comunidades Eclesiales de base, la promoción de la vida digna, hizo renacer la esperanza. Además el haberse situado en el momento actual mundial y continental y haberlo iluminado con el Evangelio, la ha llevado a retomar el diálogo con el mundo que inició de una manera vigorosa en el Concilio Vaticano II.
Muchas Iglesias particulares han elaborado proyectos de estudio y personalización de este documento en todos los niveles: sacerdotes, religiosos, religiosas y laicas y laicos. Como ha sucedido en nuestra Diócesis. Esto ha suscitado procesos pastorales de renovación y un anhelo de superar la pastoral de conservación para entrar de lleno en una pastoral misionera. - El tercer acontecimiento relevante es el Sínodo sobre la “Palabra de Dios en la vida y misión de la Iglesia”. Del 5 al 26 de Octubre se reunieron más de 200 obispo en Roma, convocados por el Papa Benedicto XVI para estudiar cómo vivir el influjo de la Palabra de Dios en la Iglesia. Aunque el Papa no ha dado a conocer todavía la Exhortación pos sinodal, ya podemos intuir su influjo por el Mensaje al Pueblo de Dios que los Obispos dieron y por las 55 propuestas que entregaron al Papa y han sido dadas a conocer de manera no oficial. El reconocer que la primera palabra es la que Dios pronuncia en la creación: “PALABRA COSMICA”, luego la que pronuncia y hace realidad en la historia “LA PALABRA HISTORICA”, que culminó en la encarnación del Verbo de Dios “LA PALABRA ENCARNADA”, y el reconocer la Sagrada Escritura como testimonio de ésta, es un paso muy importante en la valoración de la Palabra de Dios, que rebasa, trasciende la Palabra Escrita. La Creación y la Historia humana son lugares donde se encuentra la Palabra de Dios.
Es también relevante el que los Obispos reconozcan a la Iglesia como la Casa de la Palabra de Dios, en donde el Espíritu Santo ayuda a la interpretación de la Palabra. Interpretación que es importante para no caer en fundamentalismos, que no reconocen la contextualización de la Palabra que se encarna en la historia.
Ya ha comenzado a surgir en el Pueblo de Dios un amor y una veneración muy especial a la Palabra de Dios y un deseo por profundizar en su sentido espiritual, que invita a hacerla vida. - Un acontecimiento relevante a nivel continental es el VIII Encuentro latinoamericano y Caribeño de Cebs, tenido en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, del 1° al 5 de Julio, con el tema: “Las cebs., esperanza para un mundo nuevo en marcha”. Es especialmente significativo, porque muchos habían llegado a pensar que las Cebs. habían pasado de moda, que eran un método pastoral que correspondía a la década de los 70’ u 80’, pero que ahora ya no tenía actualidad. Habiendo los Obispos dicho de ellas que: “Con frecuencia han sido verdaderas escuelas que forman discípulos y misioneros del Señor, como testimonia la entrega generosa, hasta derramar su sangre, de tantos miembros suyos”. Y que son ”célula inicial de estructuración eclesial y foco de evangelización” (DA 178), ya no quedan dudas sobre su oportunidad y su conveniencia, es más, su necesidad, en nuestras Iglesias particulares.
Con una participación de 170 delegados de 17 países de América Latina y el Caribe se llegaron a estrategias continentales para la vida de las Cebs.:
1. El relanzamiento de las Cebs. Aprovechando la coyuntura de Aparecida. Relanzarlas en su identidad eclesial y en su espiritualidad.
2. La formación a todos los niveles: pastores, religiosas, agentes de pastoral. Una formación permanente e integral.
3. La comunicación-articulación. Que los procesos sean participativos. Aprovechar los MIM y sobre todo el internet. La articulación pertenece a la identidad eclesial de las Cebs., por tanto, articulación entre las CEBS., con la parroquia y con la Diócesis.
4. Las luchas solidarias. Sobre todo las ecológicas, la economía solidaria y las luchas políticas y cívicas. Todo esto en redes.
Las Cebs. están resurgiendo con nuevo entusiasmo y con una madurez eclesial que no se había logrado en los años anteriores. No se ha abandonado el compromiso social de la transformación de las estructuras, pero ahora con la misma fuerza se hace hincapié en su dimensión eclesial.
5.- El quinto acontecimiento relevante es la Asamblea continental de Amerindia, que es colectivo teológico, integrado por teólogos de toda América Latina. Amerindia inició como intento de asesorar a algunos obispos participantes en Puebla. De 1979 a 1996 este grupo no se reunió como tal. Para la IV Conferencia, en Santo Domingo, se convoca de nuevo este espacio. A partir de 1998 se transforma en un espacio más plural. En él no aparecen sólo los especialistas, sino que se incorporan personas con distintas prácticas. Pasó a ser un proceso compartido, con participación de miembros de todo el pueblo de Dios.
Del 21 al 24 de Julio Amerindia tuvo su Asamblea continental en la que se trató principalmente el tema de La Misión en la perspectiva de Aparecida, sus fundamentos teológicos y su espiritualidad. Ahí quedó claro que la Misión a la que invitan los Obispos, está centrada en el Reino de Dios y tiene una dimensión de alternativa al sistema globalizante que domina en el mundo y que hace víctimas a millones de latinoamericanos, sumiéndolos en la miseria y en la exclusión.
Con la Asamblea de Aparecida la Reflexión teológica nacida de la experiencia de dolor del pueblo pobre, creyente y en camino de su liberación vuelve a tener lugar en la Iglesia.
La Iglesia camina entre las persecuciones del mundo y los consuelos de Dios, que sigue estando presente en la historia ya sea a modo de ausencia o de transparencia y esto nos reta a discernir sus signos. La esperanza es la actitud fundamental del cristiano, que espera que el Reino de Dios llegue a su plenitud.
DOCTOR JOSÉ SÁNCHEZ